Caracas tiene sed

Alfredo Cilento Sarli.- Un 80 % de los caraqueños no tiene servicio continuo de agua como lo demanda la OMS y 40% recibe agua menos de tres veces a la semana. Una situación resultado de la falta de inversión y mantenimiento en la infraestructura del sistema hídrico, otra muestra del colapso institucional del país.

Caracas está recibiendo 15.000 litros por segundo de agua, 5.000 menos que en 1999. El déficit, las malas condiciones de la red de distribución, el deficiente sistema de bombeo, además del incremento de la demanda, generan creciente racionamiento y cortes en el suministro. A esto se suma la mala calidad del agua que circula por las tuberías.

El sistema Tuy I, que distribuye el agua al oeste de Caracas y el Tuy II, que distribuye al este, operan al 50%; el Tuy III que también surte el oeste y parte de Baruta, trabaja al 90% de su capacidad. En el Tuy II, de cinco estaciones de bombeo solo funcionan dos líneas; y el Tuy I opera a la mitad de su capacidad y está en muy malas condiciones: de cuatro estaciones de bombeo solo funcionan dos grupos.

Para hacer llegar agua de Camatagua (Tuy III), a 150 km de Caracas, se requieren 450 Mw de electricidad. Cualquier interrupción del servicio eléctrico, como ha ocurrido frecuentemente en los últimos meses, hace colapsar el sistema. Si no hay electricidad no hay agua.

El agua de Camatagua se bombea desde dos estaciones, Mamonal I y Mamonal II, hasta el túnel de Las Ollas, y de ahí va por gravedad hasta la planta de tratamiento de Caujarito, a 8 km de Charallave. Pero Camatagua es receptor de las aguas del lago de Valencia mediante transvase al río Tucutunemo, afluente del río Guárico. Estas aguas, altamente contaminadas, han causado una gran pérdida de la calidad hídrica del embalse, poniendo en riesgo severo su operatividad y la salud de los caraqueños.

El sistema Tuy IV incluye aguas del río Cuira afluente del río Tuy, mediante la construcción de una presa de 84 m de altura y el envío de 10.000 litros por segundo por bombeo, a través de 70 kilómetros de tubería, hasta la planta de Caujarito. Pero los trabajos están paralizados desde hace varios años y se desconoce cuándo se reanudarán y se pondrá en funcionamiento.

Otro inconveniente es el estado de grave deterioro en que se encuentran los 5,5 km de tuberías que integran la red de distribución en Caracas. Han transcurrido más de 20 años sin construir nuevas redes, ni estaciones de bombeo, ni embalses, mientras crece la demanda y crece el racionamiento.

Este grave colapso del sistema, se debe a la falta de inversión y mantenimiento, y a la manifiesta incapacidad gerencial, técnica y operativa de Hidrocapital y Corpoelec.
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